Sobre los TPVs, las tiendas y los pagos en general

Éste es el primero de los ensayos que dije que me gustaría elaborar en la entrada del 1 al 12 de agosto. Trata sobre los TPV que se usan en las tiendas, sobre la estructuración y logística de una tienda cualquiera de cara al cliente, y sobre los métodos de pago que se usan ahora y que puede que se usen eventualmente.

La idea me vino tras visitar las Apple Store de San Diego. En Barcelona estuve una vez en la Apple Store de La Maquinista pero no me fijé en lo que voy a comentar ahora; si alguien en los comentarios pudiera decir algo al respecto me haría un favor. En beneficio de mi argumento, asumiré que nadie ha estado en una Apple Store.

Pagando en la Apple Store

Las Apple Store son el equivalente de las tiendas de la moda más chic en el mundo electrónico, con algunos toques de librería moderna: el interior es minimalista y aséptico, de paredes blancas y suelo de piedra pulida, con mesas de madera con género expuesto con el que puedes interactuar pero que no te puedes llevar para comprar: si te interesa algún modelo de los expuestos, debes decírselo a alguno de los empleados que pulula por allí para que te lo traiga del almacén de la parte de atrás. Lo que sí puedes coger directamente son cosas como accesorios tipo fundas o auriculares, que están expuestos en estanterías y perchas en una pared al fondo del local. También hay algunas zonas adicionales, como la zona de soporte técnico o una sección donde hacen pequeños cursos para gente que nunca ha usado ningún producto Apple. Lo de la tienda de moda lo digo por la idea de tener poco género expuesto pero que puedes mirar y toquetear en vez de consistir en un mero almacén donde coger una caja de una estantería y marcharte, y lo de librería lo digo por lo de atraer a gente para algo más que no sea solamente comprar (cursos, wifi gratias abierta), que me recuerda a las nuevas librerías adjuntas a una cafetería donde sentarse y leer, de forma que crean algo así como una pequeña comunidad alrededor de la tienda.

Interior de la Apple Store de La Jolla

Una particularidad de las tiendas Apple es que no tienen caja registradora, o al menos no hay en las que yo he estado. La otra es que hay bastantes empleados en la tienda; fácilmente distinguibles por sus camisetas azules, pero indistintos unos de los otros. Cuando fui a comprar una funda mi procedimiento iba a ser el mismo que el que haría en el FNAC o cualquier otra tienda:

  1. Ir a las estanterías donde están las fundas.
  2. Comparar y coger la que me parezca mejor en función de su forma/color/utilidad/precio.
  3. Ir a la cola de la caja para pagar.

Los pasos 1 y 2 los pude realizar sin mayor complicación, pero al llegar al paso 3 me desorienté. Mi reacción inicial fue ir al fondo de la tienda, a la zona de soporte técnico, que consiste en unas mesas de madera más altas de lo normal con empleados detrás, de forma similar a las cajas de las tiendas de ropa, pero eso es la zona de soporte técnico, no la de pago. Entonces vino una empleada del local que me había visto algo perdido y se ofreció a cobrarme la funda. Sacó un iPod Touch embutido en una carcasa bastante gorda y lo empezó a usar como si fuera un TPV+lector de códigos de barras todo en uno:  con el lector de código de barras de la parte frontal de la carcasa escaneó el código de la funda, me pidió mi nombre para ponerlo en el tícket, y me ofreció pagar con tarjeta o en efectivo. Le dije que prefería efectivo: le di el dinero y nos desplazamos hasta una de las mesas donde, tras manipular su iPod, se abrió un cajón disimulado que hacía la función de caja e imprimió el ticket con una impresora de tickets que también estaba camuflada en el interior de la mesa. Me fijé que la carcasa de su iPod tenía un lector de banda magnética integrado y efectivamente, pude ver cómo había clientes que le daban la tarjeta de crédito al empleado, que procedía a pasarla por el lector del iPod. No me fijé en cómo gestionaban la firma o el tícket en esos casos, pero en este enlace explican el funcionamiento de este sistema.

iPod y carcasa combinados, con el software TPV en marcha

La carcasa sin el iPod

Parece ser que esta solución está desarrollada internamente por Apple, aunque las carcasas son de otra empresa (es gracioso que se carguen por lo que parece ser miniUSB en vez de por el conector de iPod tradicional). Mi experiencia tras usar un iPad para tomar apuntes con un boli capacitivo me hacen pensar que firmar en un iPod tiene que ser una mierda, pero parece ser que los tíckets de compra en USA se pueden enviar por email en vez de forzar a tener una copia física, por lo que en caso de pagar con tarjeta el empleado ni siquiera tiene que acercarse a una mesa con impresora para imprimirlo.

Con esta solución las colas dejan de existir: cualquier empleado de la empresa puede hacer cobros porque todos llevan encima una solución completa en forma de TPV+lector de códigos de barras. La afluencia de gente en las tiendas cuando yo he estado era moderada, por lo que siempre solía haber algún empleado libre al que preguntarle o pagarle salvo contadas ocasiones. Supongo que en fechas señaladas como festivos o lanzamiento de nuevos productos, donde la afluencia de gente aumenta muchísimo, este sistema debe ser menos práctico y se haría necesaria una organización de las colas, pero para el día a día es fantástico y fácilmente replicable en tiendas similares donde van a haber dependientes ayudando a clientes por el local, como ciertas tiendas de ropa o locales como FNAC, donde las colas son odiosas pero siempre suelen haber empleados ociosos en varias zonas.Evidentemente no todas las tiendas tienen las mismas necesidades, y esta forma de gestión no sirve para todos los modelos: por ejemplo, yo no creo que en un supermercado este sistema sea aplicable.

El horror de cada día

Pero hay una cosa de este sistema que me mosqueó: aunque tu tarjeta tenga chip, las carcasas no lo pueden leer y dependerán de la banda magnética de la tarjeta para leerla, por lo que siempre se tendrá que firmar en vez de introducir un PIN. En USA las tarjetas EMV (con chip) nunca se han popularizado y no sabría decir por qué, aunque con las vulnerabilidades que se están encontrando y debido a recientes novedades tecnológicas parece ser que no se llegarán a implantar nunca. Por eso al principio del artículo preguntaba si alguien había estado en la Apple Store de La Maquinista, para verificar si el sistema de pagos que tienen es como el americano, una modificación de éste o si usan cajas registradoras de toda la vida.

¿Cuales son estas novedades tecnológicas que podrían desplazar a las tarjetas EMV? Si la expectación causada a su alrededor se cumple, todo apunta a que será algún tipo de tecnología relacionada con la telefonía móvil, ya sea con una combinación de tecnologías existentes o con nuevas innovaciones como NFC. Creo que no es necesario que indague sobre los pros y contras de las tarjetas de débito/crédito/prepago, porque creo que son más o menos conocidos por todos, y además yo tampoco soy un experto en el tema y me limitaría a copiar lo que dice Wikipedia para poder explicarlos mínimamente bien, pero sí que puedo hablar de mis costumbres personales y de mi uso de dichas tarjetas.

El futuro del dinero electrónico

Para empezar, diré que el dinero en metálico no me gusta: ocupa espacio, especialmente las monedas, y a la hora de pagar tienes que gastar tiempo contando el dinero que tienes que darle al tendero, y a veces el tendero no tiene cambio que darte. Si la cantidad es exacta no es tanto problema, pero rara vez lo es. Las tarjetas “antiguas” (sin chip) requerían que el tendero imprimiese el recibo para que se pudiera firmar, por lo que tampoco eran muy prácticas porque a veces se tardaba bastante. En cambio, las tarjetas EMV van bastante bien, especialmente cuando no hay que darle siquiera la tarjeta al tendero sino que el TPV está a disposición del usuario: se introduce la tarjeta, se pone el PIN, se pulsa OK, y una vez la pantalla lo confirma se puede retirar la tarjeta. El principal problema es el tiempo que tarda el TPV en comunicarse con el servidor del banco para confirmar el pago, pero eso se puede solucionar de diversas maneras, como pasar de usar redes GPRS a nuevas redes inalámbricas con menos latencia, como el LTE, o con cable si se dispone de una conexión suficientemente rápida.

Yo cuando me imagino conexiones más rápidas me viene ésto a la cabeza

Si este sistema va bien, ¿por qué cambiarlo? Porque todo sistema susceptible de ser mejorado debería mejorarse. Hay 2 campos donde se pueden realizar mejoras: usabilidad y seguridad.

En el campo de la seguridad no voy a indagar mucho porque no es mi principal campo de interés, pero una búsqueda en Google os mostrarán casos de vulnerabilidades halladas en las tarjetas EMV, algunas de ellas descubiertas este mismo año. En resumen: las tarjetas EMV pueden ser hackeadas pero cuesta bastante, así que tomando las precauciones adecuadas no debería haber problema en seguir usándolas. Si alguien quiere profundizar más que se explaye en los comentarios.

Donde sí que voy a profundizar es en la experiencia de uso.

Las promesas del NFC

Cuando estuve en Japón la última vez me compré una tarjeta PASMO para ir en el metro. En Japón los viajes en el metro se pagan según la distancia que se recorra, y se ficha el ticket al entrar y al salir de la estación. La tarjeta PASMO es una tarjeta monedero recargable, de manera que cuando se sale de la estación la tarjeta descuenta la cantidad que corresponde según la distancia recorrida (al haber usado la tarjeta para entrar al metro, ya sabe la distancia que hay y la cantidad se descuenta automáticamente). La tarjeta PASMO es como la del Bicing: no hace falta pasarla por ningún lector, sino que con sólo acercarla ya se lee, y ni siquiera hace falta sacarla de la cartera; esto es crucial en lugares superpoblados como Tokyo: en las horas punta hay tantísima gente que la mínima obstrucción puede generar colas enormes, de manera que las barreras del metro están por defecto abiertas y sólo se cierran si se intenta pasar sin haber puesto el tícket en el lector. Al no tener que preocuparse de meter el ticket por ningún sitio, la mayoría de la gente pasa directamente por la barrera con un gesto de la mano y no hace falta detenerse hasta llegar al andén, haciendo que el tráfico de gente por el interior de la estación sea sorprendentemente ágil. Y al tener en su interior dinero en vez de “tickets” o “vales”, en las tiendas de las estaciones empezaron a aceptar estas tarjetas como medio de pago; incluso las máquinas de vending aceptan las tarjetas: sólo hay que apretar el botón del producto que se quiere, pasar la cartera por el lector y listos. El sistema se popularizó aún más cuando se integró en teléfonos móviles, permitiendo recargar la tarjeta con una aplicación de éste así como consultar la cantidad disponible, sin tener que ir a la estación explícitamente a recargar el saldo (la cantidad recargada se abona a la factura telefónica del usuario).

Así son las tarjetas PASMO. Son blandas y plateadas

El conjunto de estas tecnologías por radiofrecuencia a muy corto alcance se llama NFC, y uno de los ejemplos más claros de sus ventajas es el que acabo de explicar: un diseño adecuado de toda la cadena de pago y uso permiten que una actividad engorrosa como es comprar una T10 en Barcelona o sacarla de la cartera para pasarla por el lector del metro sea prácticamente transparente en Tokyo. En el ejemplo se usa una tarjeta prepago: hay un límite de dinero que la tarjeta puede contener, de manera que su pérdida no conllevaría especial drama, y al no haber mayores riesgos en la transacción no se hace necesario el uso de un PIN, agilizando el proceso de compra. Por supuesto, los modos de débito y crédito también pueden ser soportados: sólo es necesario el uso de un PIN u otro sistema de confirmación para autorizar la transacción, de forma idéntica a las tarjetas EMV actuales (de hecho, lo único que cambiaría es que no tienes que meter la tarjeta en un TPV, sino pasarla por encima). Al combinar el chip con un sistema de gestión (el teléfono), es posible tener las 3 formas de pago en un mismo chip y decidir cual se usará seleccionando el modo con un programa desde el teléfono.

Usando un móvil con NFC

Incluso se puede ir un paso más allá: NFC no es más que una forma de transmitir información rápidamente a corta distancia, por lo que se puede usar para guardar información de cualquier tarjeta que se tenga, incluyendo el DNI, pasaporte, carnet de conducir, tarjeta de El Corte Inglés, del RACC, de la uni, etc. Esencialmente, hoy en día ya es tecnológicamente posible reemplazar todo el contenido de una cartera por un teléfono móvil; lo único que falta es la infraestructura y los estándares para que las compañías se pongan de acuerdo y creen sistemas compatibles entre sí. Tener toda esta información concentrada en un único cacharro susceptible de ser perdido o quedarse sin batería es peligroso, pero hay formas de mitigar dichos peligros, y ahora mismo me estoy centrando en los aspectos positivos.

La tecnología NFC no sirve únicamente para la identificación personal y el pago: sirve para cualquier situación en la que pequeñas cantidades de información deben ser intercambiadas. Por ejemplo: tengo fotos en el móvil que quiero ver en la tele; pasando el teléfono cerca de la tele podría ver la foto en la tele, o en el marco digital del salón. O he ido al médico y al salir me ha dado una cita; en vez de escribirla en una tarjeta para luego yo apuntármela en la agenda, puedo pasar el teléfono por el lector para que éste automáticamente me la apunte en mi agenda. O puedo usarlo como llave de mi casa,mi coche o de la oficina, en vez de llevar un juego de llaves en el bolsillo. O puedo usarlo para conectarme a la WiFi de Starbucks: en vez de tener que poner una contraseña en el teléfono, puedo pasar el móvil por una placa que diga “configura la wifi pasando el teléfono por aquí”, y al pasarlo el teléfono ya sabe los datos de la red wifi y se puede conectar solo. O puedo tener la tarjeta de embarque en el teléfono y en los casos en los que viajo sin facturar equipaje poder ir directamente hasta mi asiento sin tener que pasar por ningún mostrador o hacer más cola que la de seguridad. Se me pueden ocurrir muchísimos casos más que no tienen que ver con el pago pero que son igualmente útiles, pero lo que importa es que es una tecnología muy útil, potencialmente disruptiva y barata.

Un video de una hora de duración sobre NFC según Google. Si teneis tiempo es recomendable.

Pero que sea barata no significa que sea gratis. Los chips NFC son baratos pero tienen que ser integrados en los cacharros que van a usarlos, y en la mayoría de casos estos cacharros son “embedded” (que se traduce como “empotrados” y no “embebidos”, cazurros): son cacharros monolíticos que no se han diseñado de forma modular, por lo que no permiten una fácil expansión. Eso implica que si se quiere tener un TPV con capacidad NFC se tiene que comprar un TPV nuevo, y dada la reciente inversión en TPVs EMV creo que va a ser difícil la implantación a corto o medio plazo, o al menos ésta será lenta.

Si la implantación de nuevas tecnologías requiere una fuerte inversión difícil de justificar a corto plazo porque las actuales aún no han sido amortizadas, se tendrá que recurrir a métodos que no requieran cambios. Existen métodos novedosos que usan tecnologías existentes para los pagos, y todos ellos residen también en el teléfono móvil.

¿Alternativas al NFC?

Uno de estos métodos es más bien primitivo y ya ha sido relegado al olvido: el pago vía SMS, con la difunta compañía Mobipay siendo la pionera en España. Como usuario de Mobipay puedo decir con total autoridad que el sistema era bastante putamiérdico: consistía en una serie de mensajes que se tenían que enviar entre el móvil del usuario y el cacharro del vendedor, forzando a ambos a hacer una especie de handshaking manual para confirmar un pago pequeño, como un taxi o una bebida. Se tardaba más en pagar con Mobipay que pidiéndole al taxista que te dejara cerca de un cajero para sacar pasta, lo cual ya es decir. La idea de pagar con SMS ha sido afortunadamente abandonada y superada por otras innovaciones.

Esta mierda no funcionaba la mitad de las veces

Otro método es usando los smartphones actuales en el mercado, combinándolos con conexión a internet y códigos bidimensionales (los códigos QR siendo la implementación más famosa; Movistar promueve una variante llamada “bidi”; como me suena algo ridículo y es una marca registrada yo  llamaré a estos códigos “2D”; pronunciadlo como querais). De hecho con códigos 2D se pueden hacer prácticamente lo mismo que con NFC, pero sin necesidad de invertir en infraestructura porque la mayoría ya está ahí, aunque es ligeramente más engorroso y que yo sepa no se ha implementado ningún mecanismo de pago así. La idea es la siguiente: a la hora de pagar, el vendedor genera un código 2D único y de un solo uso que muestra por una pantalla. El comprador capturaría el código con la cámara de su teléfono y le indicaría el artículo a comprar, su precio, y le pediría confirmación de compra al usuario (el código también contendría una URL para que el móvil se conectara con el banco para verificar la compra, pero ésto lo gestionaría la aplicación del móvil y el usuario no lo vería). El usuario confirmaría la compra, y el vendedor recibiría la confirmación ya sea vía internet (mensaje de confirmación del banco) o vía otro código 2D único que el teléfono generaría y que el vendedor debería capturar con una cámara. Dicho código debería contener una clave única asociada a la compra, que el vendedor pudiera saber de antemano pero que el comprador sólo pudiera generar en el momento de compra, para garantizar que no se ha falsificado ésta. Ésta solución sólo es válida en algunos casos: el lado del comprador ya está resuelto porque mucha gente tiene smartphone con cámara e internet, pero por el lado del vendedor, si bien también se podría usar un smartphone, tablet o PC, seguramente habría que hacerse algún tipo de inversión, y si se va a invertir en infraestructura se podría pasar directamente al NFC.

No escaneeis este código. Estais avisados.

Otra opción que no requiere cambios por parte del comprador sería el uso de ultrasonidos, tal y como está desarrollando una compañía norteamericana. Funciona de forma similar al NFC o los códigos 2D, pero la información se transmite vía ultrasonidos que los teléfonos móviles son capaces de generar. Por el lado del vendedor seguramente sería necesaria inversión, pero la compañía que desarrolla esta tecnología asegura que es más barata de implementar que el NFC.

También hay métodos más peregrinos como la transmisión vía infrarrojos (inviable porque ya no se hacen teléfonos con IrDA) o incluso luz visible (podría usarse el Flash LED de la cámara de fotos; hay una interesantísima charla sobre la transmisión de datos con luz visible en ésta charla del TED, recomiendo encarecidamente su visionado).

O podeis ver el video directamente aquí.

Emisiones no autorizadas

Dije que no indagaría mucho en la seguridad de estos sistemas porque no es mi campo, pero sí que hay un aspecto en concreto que vale la pena investigar porque afecta a las costumbres de uso de los usuarios: a diferencia de los métodos tradicionales, éstos sistemas son contactless; es decir, que no hay contacto alguno entre el comprador y el vendedor, a diferencia de la tarjeta de crédito que requiere que sea introducida en un lector. Al no haber contacto, la información tienen que emitirla, lo que implica que puede ser capturada por un fisgón con el equipamiento necesario. En el caso del NFC, en sus primeras interpretaciones (RFID, de cuando los chips eran tontos; la tarjeta PASMO es un tipo de tarjeta RFID), habían chips con graves problemas de seguridad como el chip Mifare, posiblemente el chip RFID más extendido, y en YouTube se pueden ver artilugios pensados para robar la información contenida en tarjetas que usan estos chips, incluso a distancias superiores de las que sus fabricantes claman que pueden ser leídas (la gracia/putada de los chips RFID y NFC es que no necesitan batería o pilas para funcionar porque se alimentan de las emisiones que crea el lector; por eso es posible activarlos a distancia).

Hay varias maneras de protegerse de dichos ataques. En el caso de las tarjetas, éstas pueden ser guardadas en carteras especiales que bloquean toda radiación electromagnética, como si fueran pequeñas jaulas de Faraday; un simple tarjetero de metal ya funcionaría pero también existen carteras de tejido blando capaces de bloquear la radiación, como las de éste enlace. En el caso de los chips integrados en teléfonos, basta con hacer que el chip NFC no funcione a no ser que se pulse un botón del lateral del teléfono, por ejemplo, o comprarse una funda que bloquée las radiaciones de forma similar a las carteras, pero como el uso de NFC en teléfonos aún no se ha extendido en occidente aún está por ver cómo resolverán los fabricantes este tema. El uso de materiales bloqueantes permitiría cierta direccionalidad de los campos NFC, mitigando la emisión de información a lugares no deseados.

Cutrerreportaje sobre los peligros del NFC, en glorioso 240p.

En mi ejemplo de códigos 2D, la transmisión ya es segura ya que el intercambio de información bancaria se hace vía internet en vez de directamente entre el comprador y el vendedor, por lo que los sistemas de seguridad tradicionales siguen siendo aplicables (nadie escanearía un código que no le pertenece porque sería pagar para nada, ¿verdad?). El que no se cómo se puede bloquear es el ejemplo de los ultrasonidos. En los casos de infrarojos o luz visible no hay problema porque los rayos de luz viajan en una única dirección, y sólo se pueden capturar si se están emitiendo y se pone un receptor en la trayectoria de los rayos.

Pagos con intereses

Cualquiera de estos nuevos métodos sólo se encarga de la transmisión de información entre el comprador y el vendedor, pero no se encarga de la gestión del dinero, que estaría a cargo de empresas como Visa, MasterCard, u otras más recientes como PayPal o incluso Google, que parece tener gran interés en la tecnología NFC y que ya dispone de un sistema de pagos como competencia a PayPal, llamado Google Checkout, que es el principal método de pago para la tienda de aplicaciones de Android. La cesión de la gestión de la transacción de dinero a empresas privadas implica comisiones, o en general ataduras a las entidades que se encargan de su gestión. A diferencia del dinero en metálico, que está íntegramente controlado por los gobiernos, las transacciones electrónicas son gestionadas de forma privada y que yo sepa no hay ningún plan gubernamental que trate la gestión del dinero electrónico (tampoco he investigado mucho sobre el tema; si alguien sabe algo al respecto por favor que lo comente).

A donde quiero llegar es que la gracia de todos estos sistemas es su capacidad para sustituir al dinero en metálico para todo tipo de transacción, pero si dicha transacción conlleva un coste adicional al que conllevaría pagar en metálico, difícilmente se van a popularizar. Si yo quiero comprarme una lata de refresco que me cuesta 1€, pero que pagando con mi teléfono me cuesta 1,02€, por pequeña que sea la comisión ésta sigue existiendo, y a la larga las comisiones se van sumando hasta sumar una cantidad importante que podría haberse ahorrado; claro que se puede argumentar que la conveniencia de estos sistemas conllevan un precio que se paga con estas comisiones, pero insisto en que no tengo los conocimientos necesarios para tener una opinión informada al respecto.

¡Dos grandes sabores en un único paquete!

Bidireccionalidad

De todos estos ejemplos y tecnologías también se deduce otro punto importante: hasta ahora he hablado del comprador y del vendedor como dos partes bien diferenciadas que usan herramientas distintas para llevar a cabo una transacción unidireccional, pero los vendedores de la Apple Store llevaban terminales de relativo bajo coste que podrían ser fácilmente adquiridos por el público en general. Es decir: para recibir un pago electrónico ya no es necesario contratar un datáfono con un banco, sino que con un smartphone y un periférico para leer la información de la tarjeta del comprador se pueden realizar pagos en cualquier lugar y a cualquier persona.

La mayoría de datáfonos que se ven habitualmente en España funcionan por GPRS: un datáfono no es más que un cacharro con una tarjeta SIM, un teclado, un lector de tarjetas y un software dedicado para comunicarse con el banco. Por eso un camarero os puede cobrar con tarjeta en la misma mesa, en vez de tener que llevarse la tarjeta hasta la caja como se hacía antes. En un teléfono se puede hacer un software que hable con el banco para hacer las funciones del datáfono, con la posibilidad añadida de tener integración con los sistemas logísticos de una tienda o comercio como el control de stocks automatizado, cosa que con un datáfono simple no es posible.

Un datáfono, por si a alguien le quedaban dudas de lo que es.

Precisamente alrededor de esta idea de poder pagar electrónicamente in situ desde cualquier lugar, el fundador de Twitter creó una nueva empresa llamada Square: su producto consiste en un pinganillo que se conecta al jack de audio del teléfono y que permite leer las bandas magnéticas de las tarjetas de crédito en cualquier lugar. En conjunción con un software que proporcionan ellos, Square es una solución completa de TPV al alcance de todo el mundo; el pinganillo se puede comprar ya mismo en cualquier Apple Store y cuesta 10 dólares. Si se usara NFC ni siquiera haría falta pinganillo: con 2 teléfonos normales equipados con NFC, uno haría de comprador y otro de vendedor, y al acercar ambos teléfonos se completaría la transacción. Sería posible prestar dinero de manera instantánea, de un teléfono a otro, o que en una cena de grupo donde cada uno paga lo suyo, que cada uno pague su cantidad exacta sin necesitar a un matao que haga de tesorero y de desviva buscando cambio para todo el mundo.

Tecnologías como la de Square o el NFC democratizan enormemente el poder recibir pagos electrónicos: ya no es necesario el alquiler de un datáfono para que un autónomo, una PYME o una tienda puedan cobrar in situ; con un simple teléfono móvil se puede cobrar al instante en cualquier lugar.

El pinganillo y el programa de Square.

Las tiendas del futuro

Por último, toca cerrar el círculo y hablar de nuevo sobre las tiendas: estas nuevas tecnologías tienen unas propiedades que dan mayor flexibilidad a la hora de montar un negocio. En la primera sección he hablado sobre cómo estructura Apple sus tiendas y de lo sorprendente que resulta ser una tienda sin cajas registradoras. Apple no comercializa de manera abierta su solución, aunque unas búsquedas en internet revelan que hay un programa piloto en Old Navy, una cadena de ropa bastante importante en USA (buscad EasyPay o ZipCheck, que es el nombre con el que Apple ha bautizado a su sistema). Una empresa canadiense llamada Lightspeed ofrece una solución similar hasta el punto de usar exclusivamente hardware Apple en su implementación, pero en mi opinión lo encuentro excesivo ya que el hardware Apple no es precisamente barato, y lo único que ofrece sobre soluciones más baratas es tener manzanitas brillando en todos tus TPVs y animaciones vistosas en la interficie del software.

Y sus videos promocionales dan ganas de matar de lo asquerosos que son.

Por lo general, el comprador de una tienda Apple compra pocos artículos: lo normal es que compren o un iPod, o un iPhone, o un mac, o un accesorio o dos para cualquiera de sus cacharros, pero difícilmente se verá a alguien que compra 14 ordenadores del tirón. Además, todos los artículos están empaquetados y listos para llevar, por lo que las preparaciones postcompra se limitan a poner los artículos pequeños en una bolsa (las cajas de los ordenadores tienen un asa, por lo que se pueden llevar directamente sin bolsa). Esto contrasta con tiendas como H&M o Primark, donde la gente suele comprar bastantes artículos cada vez, y donde la preparación postcompra es más complicada pues requiere la retirada de las alarmas de cada prenda así como su plegado. Otro caso sería un supermercado: los márgenes de los productos son muchos más bajos y no se pueden permitir la misma proporción de empleados por cliente, por lo que encontrar a un empleado con un TPV sería bastante más difícil. Cada tienda es un caso, y no todas se beneficiarian por igual de un sistema como el de las tiendas Apple; incluso podrían salir perjudicadas.

Volviendo también a hablar del NFC: una de sus promesas que se lleva cacareando desde mucho tiempo tiene que ver precisamente con los supermercados. La modalidad más primitiva de NFC, llamada RFID, consiste en chips pasivos muy baratos que responden con un identificador único. Estos chips son fácilmente integrables en etiquetas sin que supongan un coste excesivo, haciendo factible que todo artículo en el supermercado tenga un chip. Al llenar el carro, el comprador podría pasar por un arco que leyese todos los chips que hay en el carro sin necesidad de retirarlos de éste, agilizando enormemente las colas. Incluso se podría pagar automáticamente al pasar por el arco, ya que éste detectaría la tarjeta o el teléfono con chip NFC y ejecutaría la transacción sin necesidad de interactuar con cajero alguno. Desgraciadamente, estos chips aún no han resuelto el problema de poner los artículos en bolsas, por lo que sospecho que las colas no se eliminarían por completo.

ÉSTO es un buen anuncio, y no la mierda de antes.

También he hablado de la posibilidad de tener el billete de embarque en el teléfono: esto ya es posible hoy en día. Sin ir más lejos, Vueling ya permite hacer el check-in online si no se lleva equipaje (como todas las demás), pero además te envían un código 2D al teléfono para que puedas pasar directamente hasta la puerta de embarque sin ningún papel adicional; sólo hay que tener el código 2D en la pantalla del teléfono y el pasaporte en la mano. Cuando yo lo probé sólo se podía usar en los vuelos que partían desde Barcelona, pero el programa ha sido un éxito y ya se puede usar en varios aeropuertos europeos. Ansío la llegada del día en que no necesitaré imprimir ticket alguno para acceder a lugares como cines o conciertos, y que se regularicen servicios como los de Vueling.

Y ésto es lo que pasa cuando tu campaña de márketing online la delegas a un becario de magisterio. O de empresariales. O de ingeniería industrial.

Resumiendo

Con esta entrada he intentado ordenar un poco mis pensamientos y compartir mis opiniones sobre las posibilidades que otorgan las nuevas tecnologías en el mundo del comercio: flexibilidad a la hora de crear comercios, democratización de cobros y pagos así como poder hacerlos en cualquier lugar, y de los hábitos que tendrán que adquirir tanto comerciantes como consumidores para su uso seguro. No ha sido un análisis especialmente severo y me he centrado más en los puntos positivos, en vez de reflexionar seriamente sobre posibles consecuencias: ¿podría el dinero en metálico desaparecer? ¿Podrían los gobiernos exigir el registro de toda transacción electrónica con el objetivo de penar el comercio de aquellos artículos fuera de la ley, incluyendo aquellos prohibidos por causas políticas? ¿Qué pasa si me roban el móvil? Se podría hacer todo un libro con estas preguntas, así que dejaré que otras personas más capaces que yo escriban y discutan al respecto. Si yo he conseguido despertar la imaginación de alguien con esta entrada, habré cumplido mi objetivo.

He intentado de mil maneras colocar este video en la entrada pero no he podido, así que no me queda más remedio que ponerlo al final :D

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11 comments

  1. MrBlonde · agosto 14, 2011

    – Muy bien tío, te lo has currado, y se nota que tienes mucha capacidad para pensar “out of the box”, algún día reinventarás la rueda.

    – El datáfono ese es alemán, ahí con sus botones de “Abbrechen” y “Bestätigen”.

    – Bua, casi lloro de pena con el vídeo de Vueling, yo creo que los que lo hicieron lo estaban odiando mientras lo hacían, es como si lo hubieran cagado.

    • ziritrion · agosto 15, 2011

      ¿Por reinventar la rueda te refieres a que voy a redescubrir lo obvio que otros ya han hecho antes? ;D

      Es broma, gracias por el cumplido XD .

      La imagen del detáfono fue la primera que encontré en GIS que me pareció similar a las que tenemos en España. En realidad la entrada iba a ser texto puro pero pensé que añadiendo imágenes y videos entre parágrafos lo haría más ligero de leer, así que en realidad las imágenes y videos fueron un embellecimiento de última hora :P . Y sí, el video de Vueling es lamentable :(

  2. keromi · agosto 14, 2011

    Muy buen post, he flipado con lo largo que es…

    Sobre la Apple Store y su forma de pago, no lo he vivido en primera persona, pero si que lo he visto, y CREO recordar que si que se pagaba vía iTouch o similar, con una carcasa la mar de enorme…

    El tema de la banda magnética ya no lo sé, porque no me acuerdo, pero realmente me suena el comentario…

    Considerando que cuando abrieron la tienda en la Maquinista se trajeron su personal de seguridad propio, no sería de estrañar que tuvieran también su propio sistema en la tienda, si legalmente no supone un problema…

    Lo que si creo casi seguro es que no hay cajas registradoras, como mucho había algunas mesas con unos Macs (iba a poner pc’s xD :P) que no eran los de soporte técnico, pero no lo recuerdo, habré ido dos veces, una por internet y otra por la gracia XDDDD

    • ziritrion · agosto 15, 2011

      Gracias por la info :) . Supongo que si nadie me lo cuenta por aquí, me tendré que pasar personalmente por la tienda para ver cómo lo hacen…

  3. DZPM · agosto 16, 2011

    Pedazo artículo… permíteme unas reflexiones breves:

    – el EMV tengo entendido que no se popularizó porque el chip era carísimo (del orden de 1€ el chip). Actualmente se ven muchos más, tal vez haya bajado el coste. En todo caso, actualizar los sistemas “legacy” sigue siendo caro.

    – los RFIDs son muy poco seguros. Los que tienen contramedidas decentes son demasiado caros (antena activa, lógica interna)

    – el pago digital (y el RFID y demás) implica una pérdida total de la privacidad que mucha gente no quiere asumir. Por ejemplo, si compras una T-10 y pagas con la tarjeta de crédito, se te puede identificar unívocamente en todos los recorridos del metro que hayas hecho. Si la T-10 usa RFID, se te puede geolocalizar muchísimo mejor, en cualquier sitio.
    El Estado tendrá esta información sobre ti, en USA estas cosas no gustan. Y no solo el estado: la tendrá cualquiera que soborne a un poli (hola, News of the world), o bien si se vende, o bien si se privatiza el servicio. Nunca se sabe qué van a hacer con tu info en 10 años. Así que un sistema de pago serio tiene que garantizar el anonimato de las transacciones.

    – y ya que hablas de moneda virtual, ¿conoces Bitcoin? Descentralizado, p2p, anónimo e irrompible.
    http://www.bitcoin.org/
    http://en.wikipedia.org/wiki/Bitcoin

    Saludos,

    • ziritrion · agosto 16, 2011

      Gracias :) Como ya he dicho, mi intención era despertar la imaginación de los lectores y no hacer una crítica o análisis severo, así que agradezco tus reflexiones.

      Respecto al RFID: ¿no sería posible abrir el circuito para evitar toda lectura, y con un interruptor poder abrir y cerrar el circuito a voluntad? Es lo que pensaba cuando proponía que los teléfonos podrían tener un botón al costado para activar el NFC. Por otro lado, los costes se van abaratando progresivamente, así que aunque los chips con contramedidas puedan ser caros ahora mismo (no he mirado precios), eventualmente bajarán de precio y tendrán alcance masivo, si es que hay interés en fabricarlos.

      Y sobre la INTIMIDAD (ODIO la palabra “privacidad” y desafiaré a todo aquel que la use >:c ): sí, toda transacción electrónica puede ser registrada, y esta información puede resultar muy jugosa para individuos poco escrupulosos con delirios de grandeza y/o ganas de forrarse sea como sea. Pero también aporta una serie de beneficios importantes, como es la posibilidad de trazar todo rastro de posible estafa o robo (si el sistema está mínimamente bien diseñado, claro). No quiero decir que lo bueno es tan malo que deberíamos copar con lo malo y listos, sino que vale la pena explorar maneras de solucionar lo malo par apoder disfrutar de lo bueno. Yo creo que un buen diseño base, donde se separa el ID único de la tarjeta del ID de la persona, y junto a otras políticas de seguridad similares, se puede lograr un sistema que dificulta enormemente la manipulación por parte de las altas esferas. Es evidente que aquel que quiera saltarse la ley la violará sin contemplaciones, por lo que se hacen necesarias las medidas tecnológicas necesarias para dificultar dichas acciones.

      Y por último sí, conozco Bitcoin. Mis conocimientos de economía son vergonzosamente limitados y no me permiten juzgar sobre la validez de dicha divisa, pero el consenso entre gente más lista que yo parece ser que aunque es una maravilla tecnológica el planteamiento económico es muy deficiente, convirtiéndolo en poco más que una curiosidad en el mejor de los casos, y una estafa en el peor. He de reconocer que quería hablar de Bitcoin cuando empecé a pensar sobre este artículo, pero mis escasos conocimientos sobre el tema me hicieron abandonar la idea casi de inmediato.

      Para los interesados en Bitcoin, hay una serie de artículos en Ars Technica muy interesantes:

      http://arstechnica.com/tech-policy/news/2011/06/bitcoin-inside-the-encrypted-peer-to-peer-currency.ars (introducción)

      http://arstechnica.com/tech-policy/news/2011/06/bitcoin-the-decentralized-virtual-currencyrisky-currency-500000-bitcoin-heist-raises-questions.ars (preguntas sobre la viabilidad de Bitcoin, tras haber sufrido un ataque)

      La gracia de Ars Technica es que el nivel de los comentarios es muy elevado, y a veces resultan incluso más interesantes que los artículos en sí, así que no dejéis de leerlos.

      Y por último, un análisis del por qué Bitcoin es una estafa:

      http://www.quora.com/Bitcoin/Is-the-cryptocurrency-Bitcoin-a-good-idea

      Sacado, cómo no, de los comentarios de Ars.

  4. Christian Fuertes · agosto 16, 2011

    Pedazo de articulo tanto en calidad como en cantidad. Muy bueno, si señor, felicidades Ziri :)

    Respecto a lo de la Apple Store mi experiencia es muy reciente, un mes o menos.
    Todo lo hacen con iPhone/iPodTouch MENOS el pago. Tienen un mostrador (pequeño, bien disimulado y apartado, no lo vi hasta que me llevaron ahi a pagar y llevaba una hora en la tienda) con un dátafono para cobrarte con targeta y el recibo era impreso en papel de impresora Din-A4 estandar.

    • ziritrion · agosto 17, 2011

      Gracias por los cumplidos :D

      Por lo que me cuentas, parece ser que Apple no tiene una solución para los cobros con tarjetas EMV desde el mismo iPod. Supongo que al no ser en USA a Steve Jobs le suda un poco el tema, aunque no deja de resultar curioso. O a lo mejor es que hay una política de no dejar tocar el TPV al cliente, y como el pago con EMV necesitaría introducir un PIN, pues eso… Who knows ¯\(°_o)/¯

  5. Jordi · agosto 18, 2011

    Te lo has currao! Me ha gustado mucho el articulo, escrito con tecnicismos pero de forma que lo pueda entender todo el mundo.
    Como indicas, te has centrado en los aspectos positivos, pero el principal problema que encuentro es el de la seguridad, pues los manguis solo van por detras de los sistemas de seguridad al principio de salir la nueva tecnologia, con el paso del tiempo siempre acaban ‘rebentando’ estos sistemas. Si a esto le unes que el pago se hace sin contacto y solo por aproximacion, seria como llevar el monedero abierto y colgando con una cuerda larga, es decir, una barra libre a cualquier mangui de pacotilla. Por lo que deberia existir un sistema de seguridad casi infalible para que funcione esta forna de pago.
    Una posible solucion seria que para pagar contactless se necesite un contacto entre el comprador y el telefono, que a su vez incorpore otro elemento de seguridad, como por ejemplo, incorporar un lector digital u ocular en el telefono del comprador. Quiza desvirtue el hecho de pago ultrafacil que propones, pero creo q es imprescindible para que la gente lo encuentre seguro y lo adopte en su dia a dia sin temor a ser robados facilmente. Ademas añadiria un aviso de compra, algo asi como recibir un mensaje indicativo que se ha pagado X cantidad en tal comercio, ademas se podria incluso indicar los productos que se han comprado, de manera que sirva tambien como garantia de compra o simplemente para que el comprador tenga la certeza de que no se le ha cobrado de mas ningun producto por error (en el caso en que se hagan compras de varios productos, como por ejemplo en un suermercado).
    En temas de chips no me meto porque entiendo.
    Si lo piensas con vision historica, no ha habido muchos cambios en la forma de pago a lo largo de la historia. Quiza sean solo el hecho de pagar con trueque, en moneda, con tarjeta o papel (tipo cheque) y mediante transferencia bancaria. No recuerdo que haya habido mas formas de pagar, asi que para que haya otro cambio deberia mejorar la facilidad y la seguridad de pago de los actuales.
    PD: te animo a que publiques el siguiente post!

    • ziritrion · agosto 18, 2011

      Gracias por el comentario :)

      Respecto a la seguridad por los pagos sin contacto: ya he dedicado un subapartado entero a ese tema (“Emisiones no autorizadas”), y aunque no he indagado mucho en el tema ya propongo un sistema: hacer un circuito abierto (que no funciona bajo ninguna circunstancia) con un interruptor para cerrarlo (momento en el cual podría funcionar si está bajo influencia de un campo NFC). En el caso de un teléfono se puede poner un botón en el lateral para cerrar el circuito, y en el caso de una tarjeta se puede usar el mismo dedo para cerrar el circuito (sólo habría que coger la tarjeta tocándola en un punto en concreto para cerrarlo) ó se puede dejar permanentemente cerrado y usar una cartera que bloquee la radiación para que no se pueda escanear a distancia.

      La propuesta de requerir contacto no es buena, porque para eso ya existen las tarjetas actuales. La gracia del NFC es que al no haber contacto se agiliza mucho el intercambio de información (caso del metro de Tokio), si bien aporta unos inconvenientes que hay que sortear.

      Gracias por los ánimos :D . Ya tengo uno de ellos a medio redactar y el otro estoy a punto de empezarlo, pero aún tardaré en acabarlos porque son bastante más elaborados XD

  6. Jordi · agosto 19, 2011

    He tenido un fallo al no indicar que me referia a la posibilidad que indicas de realizar el pago mediante el movil, integrando el chip NFC en el telefono, de forma que solo funcionase despues que se haya autentificado que quien paga es el autentico propietario del telefono, identiicacion que se puede realizar mediante un lector digital situado en el propio telefono.
    La idea es que se pueda acceder al telefono en modo telefono, reproductor de musica u otras opciones que no requieren seguridad tal y como se hace actualmente. Sin embargo para acceder a otra serie de opciones tales como pagos, cuentas bancarias, incluso domotica u alguna otra opcion que requiera cierta seguridad extra, se deberia identificar a la persona mediante, por ejemplo, un lector de huellas digitales. De tal forma que todo este integrado en el telefono, pero si este es robado o perdido, nadie podria acceder a estas opciones.

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